La puerta
- fernando irecio
- 11 feb
- 1 Min. de lectura

No todas las puertas están hechas para separar.
Algunas existen para prepararnos.
La del Ea! Espacio de Arte – Centro Creativo no se apura.
Se deja mirar.Acompaña.
Antes de cruzarla, algo baja el ritmo.
El pasillo estrecho obliga al cuerpo a afinarse,
a dejar afuera lo que pesa,a entrar más liviano.
Arriba, un naranja que roza el amarillo.
Color de lo que se enciende sin apuro,
de la creatividad en estado cálido,
de la invitación suave a animarse.
No irrumpe.Convoca.
El negro sostiene.No endurece: contiene.
Como un marco necesario para que lo sensible tenga forma
y no se pierda.
Y la puerta…
con esos rojos que no decoran,
sino que habitan.
Rojo de pulso, de hacer,
de emoción que pasa por el cuerpo antes de volverse imagen, palabra o gesto.
Entrar no es inmediato.
Es un pequeño tránsito.
Una decisión suave.
Porque el Ea! no promete resultados,
promete proceso.
No exige saber,invita a probar.
Detrás de esta puerta no hay respuestas cerradas.
Hay tiempo.
Escucha.
Manos manchadas.
Silencios que trabajan.
Y algo que se repite sin decirse:
acá se puede.
Equivocarse, sentir, volver a intentar.
Hay puertas que se cruzan sin dejar huella.
Esta no.
Esta acompaña incluso después de salir.


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